Cantabria y Bilbao. 5 días.
PROGRAMA:
Lunes Visita en ruta a Cartes y a Riocorvo. Riocorvo es un precioso pueblo que crece en torno al Camino Real que unía los puertos de Suances y de Santander con la Meseta. Aquella pujanza de Riocorvo nos dejó un legado de Casonas Blasonadas a ambos lados de esta arteria tan importante para la Santander de finales de la Edad Moderna. Vamos a ver un conjunto urbano que se ha mantenido a lo largo de los siglos, lo que hizo merecedor del premio como Pueblo de Cantabria 2021 a Riocorvo, doscientos metros de encanto y belleza visual que merecen la pena ser recorridos con calma. Después visitaremos Cartes, uno de los pueblos medievales más bonitos de España, calles adoquinadas y casas fortificadas. Este pueblo de Cantabria cuenta con un precioso casco histórico y se ubica a orillas del río Besaya. Uno de sus lugares turísticos más imponentes es una casona fortificada que atraviesa la calle principal del municipio. Es uno de los pueblos más bonitos de Cantabria con casonas montañesas en una aldea entre ríos.
Comida en el hotel y por la tarde visita a Laredo. La villa de Isla (donde nos alojaremos todos los días de este circuito) se ubica al norte del norte, en el septentrión, bajo la Osa Mayor. Lo que fue una ínsula aún hoy se entrevé en la pequeña península, una escarpada llanura de tierra verde adentrada y varada en el mar Cantábrico, con el Cabo de Quejo como proa. Isla es en realidad una península situada entre las rías de Castellano y Quejo y el Mar Cantábrico. Gracias a esta condición disfruta de un contorno costero muy rico en diferentes paisajes, desde amplias playas de arena dorada hasta recogidas calas e impresionantes acantilados sobre el Cantábrico.
Martes Visita a Bilbao con guía turístico oficial que nos explicará la catedral de Santiago, el museo Guggenheim, el puente Zubizuri etc… Visita panorámica por la ciudad. “La ciudad del Guggenheim”, también podríamos llamar a este destino del País Vasco, ya que desde que se construyó este original museo en 1997, Bilbao se transformó para siempre. De hecho, ahora impacta por sus estructuras rompedoras creadas por prestigiosos arquitectos y es toda una referencia internacional de modernidad. Aunque, curiosamente, lo que le da su carácter único es la combinación de lo vanguardista con el sabor tradicional de su casco viejo, lleno de encantadoras calles y bares con las barras repletas de pintxos que demuestran que aquí la gastronomía se vive con pasión. Todo esto hace que Bilbao se haya ganado un puesto de honor en las listas de las ciudades más interesantes de España. Comida en restaurante incluida en el precio.
Y por la tarde visita a Castro Urdiales conocida también como Flavióbriga por localizarse aquí un asentamiento romano, Castro Urdiales posee el encanto de un pueblecito marinero y pesquero de tradición ilustre y ambiente turístico, favorecido por la belleza de las playas de Urdiales, El Fraile y Brazomar. El núcleo urbano de la puebla castreña, con sus características casas con balconadas de madera, tiene origen medieval y logró en 1978 el reconocimiento como Conjunto Histórico. Sus principales monumentos, de diferentes estilos y épocas, contrastan con la sobriedad marinera de su puebla vieja, constituida por estrellas calles que invitan al paseo. El conjunto formado por la iglesia de Santa María, de los siglos XIII al XV, la más importante muestra del gótico-cántabro, y el castillo-faro, visibles desde cualquier rincón de la villa, componen la estampa más representativa de Castro Urdiales.
Miércoles Visita al Parque de la Naturaleza de Cabárceno (entrada 31,50€ no incluida en el precio) con guía oficial, incluye la subida a las tres líneas de teleféricos desde donde se ve el parque desde arriba y una preciosa panorámica de Santander y su bahía.
Comida en el hotel y por la tarde continuaremos con la visita al parque. Cuando los animales se metan en sus casas, abandonaremos el parque para visitar el bonito pueblo de Lierganes.
Jueves Visita al Museo de Altamira en Santillana del Mar (entrada incluida) y a Santillana. También iremos al mercadillo semanal de Torrelavega.
Comida en el hotel y por la tarde visita a Santander con guía oficial para presentarnos esta magnifica ciudad. La península de la magdalena, el mini zoo y el parque marino de la Magdalena, las playas del sardinero y el centro histórico serán imprescindibles en nuestra visita panorámica y a pie. Una ciudad que parece sacada de un cuento y cuya vida gira en torno a su bahía, reconocida como una de las más bonitas del mundo. Santander une paisajes verdes de montaña con la arena blanca de sus playas, edificios señoriales y construcciones palaciegas con arquitectura de vanguardia y un inconfundible eco de su tradición pesquera. Una ciudad que encierra muchas ciudades, perfectas para descubrir. La aristocracia y la realeza de finales del siglo XIX y principios del XX hicieron de Santander el destino vacacional por excelencia. Un paseo por el casco histórico, con sus majestuosos edificios, nos transporta a ese distinguido pasado, cuyo mejor testigo es, sin duda, el Palacio de la Magdalena, la joya de la ciudad. La visita a este emblemático edificio, ubicado en el punto más elevado de la península del mismo nombre, es uno de los indispensables de Santander y permite contemplar (y fotografiar) una impresionante panorámica de “la novia del mar”, como se conoce popularmente a la ciudad, enmarcada entre la playa y la montaña.
Viernes Visita a Noja y Santoña. Degustación y visita a una fábrica de anchoas donde nos explicaran todo el proceso y elaboración de la anchoa.. La historia de Santoña ha estado siempre ligada al mar, hasta tal punto que es el primer puerto conservero del Cantábrico. Su industria se basa sobre todo en la comercialización del bonito y de sus famosas anchoas en aceite de oliva. Santoña está dividida en dos zonas: el casco urbano, asentado sobre una llanura, y una zona montañosa donde se alza la ladera del Brusco y el Buciero. La historia de la villa se encuentra ligada al Monasterio de Santa María del Puerto, que dio paso después a la iglesia románica de Santa María del Puerto. Fue construida entre los siglos XIII y XVII y alberga en su interior el retablo de San Bartolomé con pinturas flamencas del siglo XV. Igualmente significativas son sus fortificaciones militares, agrupadas en torno al monte Buciero, que evidencian la importancia estratégica del puerto. Se conservan en bastante buen estado los fuertes de San Martín, San Carlos y Mazo o Napoleón.
Comida de una espectacular mariscada para despedir el viaje y de regreso a casa parada en ruta para visita de San Vicente de la Barquera.